Áreas de trabajo

Algunos de los motivos habituales por los que las personas empiezan terapia.

Ansiedad y preocupación

Cuando tu mente no desconecta, anticipas constantemente lo que podría ocurrir o sientes que necesitas tenerlo todo bajo control.

Depresión y bajo estado de ánimo

Cuando la tristeza, la falta de energía o la pérdida de interés empiezan a afectar a tu día a día.

Autoestima y gestión emocional

Cuando la autocrítica, la inseguridad, la exigencia o la dificultad para gestionar lo que sientes empiezan a generar malestar.

Relaciones y límites

Cuando te cuesta decir que no, expresar lo que necesitas, establecer límites o aparecen dificultades que se repiten en tus relaciones.

Cambios vitales y adaptación

Cuando atraviesas una nueva etapa, una decisión importante o una situación que requiere adaptarte a una realidad diferente.

Duelo y procesos migratorios

Cuando una pérdida, una separación o un cambio de país está teniendo un impacto emocional en ti.